Summary
Un periodista dedicado a la historia sabrá interrogar, hasta importunarlos, a los descendientes de sus héroes e inclinarse sobre sus archivos, o incluso se le ocurrirá compulsar los registros de un Observatorio para saber si el tiempo que hizo en un determinado sitio, en un instante preciso, pudo tener alguna relación con un acontecimiento particular. El historiador especializado suele ahondar en los grandes hechos; el periodista-investigador no puede con su genio y busca lo insólito, aquello que por pasar inadvertido puede parecer intrascendente. Castelot demuestra que ese insólito, además de sorpresivo, es casi siempre determinante de grandes transformaciones. Y el lector saborea ambos descubrimientos con el regusto especial de la crónica ágil, amena, instructiva, periodística. Ocho capítulos deslumbrantes, ocho pantallazos esclarecedores sobre otros tantos momentos diferentes de la historia. Lo que normalmente le hubiera exigido al lector largas horas de atención sobre voluminosos tratados, lo halla en "Historia insólita" sin que su brevedad redunde en perjuicio de la seriedad y objetividad que los hechos exigen