Abstract
A través de una reflexión teórica se deja en evidencia la necesidad de recuperar el ethos de la confianza y la responsabilidad que le compete en este sentido al sistema educacional en su conjunto. La confianza es un estado psicológico, que se expresa a través de las interacciones entre los actores educativos. Confiar en alguien corresponde a una disposición positiva respecto a las intenciones o comportamientos de otro/a. La confianza genera compromiso mutuo, respeto y credibilidad, sólo a través de ella y el afecto es posible llegar a conocer a los demás. La cultura y los modos de convivencia que en ella se generan inciden directamente en la vivencia y expresión de la confianza. Chile se caracteriza por tener un bajo nivel de confianza interpersonal, lo cual afecta el desarrollo ciudadano. La confianza debe ser enseñada y compete a la educación gran parte de esta misión, ya que es fundamental en la formación de ciudadanos activos. El vínculo educativo se construye desde las relaciones con otros/as, relaciones enmarcadas en un objetivo fundamental que es la búsqueda de la calidad y la equidad, aspectos que requieren del sustento de la confianza para su buen ejercicio y desarrollo, así como también de políticas educativas orientadas a potenciar la confianza en el sistema educacional