Summary
En este artículo se plantea un conjunto de imágenes de la enseñanza que plasman la rutina, las ocupaciones cotidianas de la escuela y el aula. Estas imágenes pretenden mostrar tres de cosas. La primera es que los profesores se encuentran en posición de jugar un papel continuo más bien que intermitente en la educación cívica, de influir de una forma continuada en la vida cívica, presente y futura, de sus estudiantes. Pero, en segundo lugar se espera que estas imágenes revelen también cómo, muy a menudo, la influencia cívica de los profesores es indirecta y no-consciente. Es decir, que los profesores no necesariamente planifican o prevén todos estos resultados. Desde luego, el argumento incluyen que no pueden hacerlo. En parte, esto es debido a que, como la virtud en sí misma, los aspectos importantes del desarrollo cívico no pueden enseñarse directamente, sino, que surgen cuando lo hacen, desde el proceso cotidiano de vivir e interactuar con otros en las escuelas y aulas. La tercera es el impacto cívico que ejercen los profesores en los estudiantes no siempre es fácil de identificar. La influencia de los profesores sobre la manera de pensar y conducirse de los estudiantes tiende a emerger con el tiempo. Surge sin patrón fijo, y a veces sorprendentemente, mediante las vicisitudes de la vida del aula y la escuela. A menudo, la huella que deja el profesor sobre las disposiciones cívicas de un estudiante no se manifiesta hasta después -inclusao mucho después- de que éste y aquél se hayan separado