Abstract
Desde el folleto que acompaña el disco, se desprende que la Sinfonía n.º 6, también conocida como "Trágica" (pese a que el compositor nunca la llamó así), fue compuesta por Gustav Mahler entre 1903 y 1904. La sexta es la única entre todas las sinfonías de Mahler que termina de forma inequívocamente trágica. Quizás debido a su complejidad o a su carácter especialmente severo, rupturista y pesimista, la sexta no figura entre las sinfonías más populares de Mahler para el público en general. Sin embargo, es reconocida por muchos como una de sus mejores obras, y está considerada como una sinfonía que requiere un gran estudio por parte de los directores y de las orquestas. Los tres golpes de martillo que se oyen en el Finale representaban para el compositor y Alma, su esposa (quien años más tarde lo menciona en una biografía de su esposo), una ominosa señal premonitoria de las tragedias que vendrían. De hecho, a partir de la época de composición de la obra, Mahler sufrió tres golpes terribles: la muerte de su hija María a la edad de cuatro años; su dimisión forzada de la Ópera de Viena; el diagnóstico de una enfermedad cardiaca incurable. Según Alma, tan pronto como la sinfonía estuvo terminada, Mahler vino a buscarla y afirmó que la obra era lo que más profundo que había salido de su alma, la más personal de todas las obras que brotaron directamente de su corazón